Wachik’aj 130.
Sobre La Isla y la memoria (2) Tráfico de niños.
Asignatura
“Revisar la historia duele”. Más si es la historia de hermanos, padres, tíos, profesores, líderes que buscaban cambiar la historia injusta e inepta de Guatemala y hoy podrían liderar el país hacia uno más decente y feliz.
La frase entrecomillada es de Uli Stelzner, el director del film La Isla – Archivos de una tragedia, un ciudadano alemán que sabe lo que duele revisar la historia. El Estado alemán, que durante el nazismo ejecutó a sus propios ciudadanos alemanes judíos, se asegura por medio de clases de historia en las escuelas, sin rodeos, que desde niños todos sus ciudadanos sepan lo que pasó. Para no repetirlo jamás, toda la sociedad se une para avergonzar y excluir a cualquier brote de neonazismo, y logran que sólo el 3% de los votos sean para neonazis; seis veces menos que en Francia u Holanda.
En Guatemala, en cambio, no nos cuentan a los ciudadanos nada de nuestra historia, nada. La película La Isla relata con evidencias y sin rodeos la segunda mitad del siglo XX en Guatemala: capturar, torturar, matar y desaparecer o tirar a la calle a cualquiera que pensara que este país era injusto o simpatizara con la idea (200 mil muertos y 45 mil desaparecidos, más que en el resto de América Latina). Y se hizo por medio del ejército, de la policía nacional, de cuerpos paralelos de extrema derecha (anticomunistas) y con el apoyo de la élite económica, el stablishment político, muchos conservadores que no vieron o no oyeron o no hablaron, EEUU, Israel, Taiwán y dictaduras del Cono Sur.
Esta realidad tiene evidencias no sólo en los hogares destruidos y en las fosas comunes o en los cadáveres XX del cementerio La Verbena, sino también en archivos oficiales de la PN gracias al valiente trabajo de jóvenes y viejos guatemaltecos que trabajan en los Archivos. Este inmueble, como Buchenwald en Alemania, debería ser un sitio de excusiones obligatorias para los alumnos en la clase de historia.
Como sociedad tenemos la obligación de mostrar esto a nuestros hijos en las escuelas; pues aunque duela es nuestra historia, es nuestro espejo que explica por qué hay tanta exclusión hoy, por qué puede florecer con tanta rapidez el crimen organizado o las bandas de sicarios, por qué la vida no vale en Guatemala. No está así porque “se perdieron ahora los valores morales” o porque “miren hasta dónde hemos llegado” o “por la democracia”. No, señores. Aquí en este país nunca se han respetado ninguna clase de valores, ni antes las cosas estaban mejor ni el autoritarismo sí respetaba la vida. Lo que sí ha pasado es que las generaciones anteriores nos ocultaron esta vergüenza de historia a los jóvenes.
Nuestra memoria histórica tiene que ser parte del pensum académico. Y el film La Isla tiene que estar ahí. Será un paso por la justicia. El otro es encarcelar a los responsables.
(2). Tráfico de niños. Como señala la portada de ayer en Prensa Libre, es una esclavitud moderna que tiene su cara en muchos de los niños que mendigan en las calles de nuestras ciudades o en las “prostitutas adolescentes” de los burdeles del país.
¿Cuántas instituciones son cómplices al no reventar esas redes y meterlas presas –Ministerio de Gobernación, MP, PGN, Organismo Judicial, Consejo de Adopciones-? ¿O en proteger a los niños –Municipalidad de Guatemala, PDH, Iglesias-?
¿O cuántos ciudadanos son cómplices de esas redes de trata y explotación al dar Q2 a los niños “para tener sana la conciencia”? ¿O cuántos machos clientes piden “jovencitas” que son niñas explotadas sexualmente y no piensan que podría ser alguna de sus hijas? Es el crimen más asqueroso en nuestro país y no podemos relegarlo en la agenda. Tiene que ser la prioridad número uno de nuestras autoridades y de nosotros ciudadanos.

muy buena critica yo tambien tuve la oportunidad de ver la pelicula esta muy buena lastima que tiene que ser una persona extranjera la que haga ver la realidad de nuestro pasado reciente y no un guatemalteco o el propio estado de Guatemala
saludos
Triste el cantar de los pajaros. Los animales dormientes tienen que ser despertados para salvar su bosque. Importante es enseñarles la verdad detras de lo oculto. Hasta cuando lloraran, hasta cuando lo haran.
lo que sudece en estos casos es que le tememos a que la historia sea estudia y eso provoque cambios en la sociedad y claro a nuestros dirigentes no le combiene, sus oscuras intenciones saldrían a la luz…
http://gerson-chinchilla.blogspot.com/2010/04/aun-tenemos-posibilidades-de-cambiar-el.html