¿Qué aprendimos del caso Rosenberg?
11.10.2010.
Hace un año parecía imposible llegar hasta esta fecha sin que hubiera un derramamiento de sangre en Guatemala. Rodrigo Rosenberg, un abogado de la élite con graves problemas siquiátricos, se mandó a matar y acusó al Presidente Colom en un video de ser el asesino para conmocionar al país y mandarlo al abismo; y casi lo logró.
No nos fuimos al abismo porque construimos desde 2002 una CICIG que fue garantía de una investigación seria e imparcial y demostró que puede resolver el más complejo de los asesinatos políticos. No nos fuimos porque el Gobierno sacó los dientes de sobrevivencia de animal político y logró mantenerse con el apoyo de los países del continente, seguidores de barrios marginales y alcaldes. Lo hizo sin inteligencia, casi provoca un choque de clases en la Plaza Central y su falta de concesiones hizo que se quedara congelado desde mayo hasta diciembre, pero evitó que se rompiera la institucionalidad.
No nos fuimos al abismo porque los empresarios moderados se impusieron a los radicales, no nos fuimos porque los jóvenes moderados se impusieron a los radicales y se enfocaron en pedir una elección de magistrados más transparente en vez de pedir sólo la renuncia del Presidente Colom, quien no es un asesino.
Quedó en evidencia lo anti-país que son esos radicales con micrófonos, varios partidos políticos, algunos formadores de opinión y muchos de esos jóvenes que “renovarían” los liderazgos. Los jóvenes, que no ampliaron sus bases para ser interclasistas y parcializaron su fiscalización, deben replantearse su rol para aportar más como ciudadanos.
La CICIG justificó su presencia en el país al resolver el caso. Tras una investigación seria de nueve meses, con base en videos, facturas, intercepción de llamadas y más, demostró que Rosenberg se mandó a asesinar engañando a sus amigos Valdés para que contrataran a una banda de sicarios. Con esto pretendía que Guatemala explotara y “que no quedaran impunes” los asesinatos de Khalil y Marjorie Musa. Queda pendiente limpiar el nombre de muchos acusados injustamente por el loco de Rosenberg (como José Ángel López, por ejemplo), queda pendiente para la CICIG investigar el asesinato de los Musa y el papel que jugaron algunos desestabilizadores durante las semanas después del escándalo.
Queda pendiente que muchos guatemaltecos, en especial de los que marcharon con las camisas blancas, dejen de creer en las palabras de Rosenberg y vean las evidencias que presentó la CICIG –él incluso se bajó de la bici a esperar que llegaran a matarlo-. Queda pendiente una reconciliación entre los que pedían un Golpe de Estado y el Presidente. Queda pendiente que todos recordemos lo que pasó, lo que hicimos, lo que dejamos de hacer y lo que eso cambió nuestras vidas.
El caso Rosenberg nos dejó muchas lecciones como país, y dos para los jóvenes: Los radicalismos no sirven para resolver nada ni para construir nada, y en política, como en todo en la vida, hay que ver más allá de lo evidente.
PS. Gracias a todas las mamás por la vida y por fajarse todos los días por nosotros. En vez de “casi celebrar” que Guatemala es el peor país para ser madre, deberíamos planear cambiarlo. ¿Vamos a pagar más impuestos para que haya más atención médica en el área rural? ¿Vamos a fiscalizar mejor y a exigir al Gobierno y las munis? ¿Vamos a pedir a las empresas que paguen mejores salarios a las mujeres? ¿Vamos a combatir la violencia machista? ¿Vamos a promover los derechos reproductivos de las mujeres? ¿O sólo nos vamos a dar golpes de pecho?

Hola Martín, sigo sus publicaciones con mucho interés.
En este caso, amén, de los aprendizajes que menciona, me parece que hay que resaltar el papel de la CICIG, y si ciertamente está cumpliendo su función. Quedemos claros en algo, la investigación tal como fue presentada es irrefutable, de necios es pretender que no. Pero la pregunta ¿Apuntan estos casos al cumplimiento del mandato de CICIG? En teoría y corrígame si me equivoco el mandato de la Comisión es desarticular aparatos clandestinos que propician impunidad, el de Rosemberg ¿resolverlo apuntaba a eso?
Un año después y vistos los resultados es evidente que el caso lo que ha propiciado es un aprovechamiento político e ideológico de la nueva situación. Nada más. Como se hizo desde el principio de parte de los radicales que menciona, pero de impunidad, de aparatos que propician impunidad, de desarticularlos, nada de nada.
Dirán algunos que los demás casos nos toca resolverlos a nosotros y sí, asi es. Eso solo me deja con más dudas, ¿por qué CICIG desplegó tal cantidad de recursos en resolverlo? ¿Qué condiciones deben llenar un caso para que CICIG actúe y más aún, para que de tal manera mediática decida comunicar sus resultados? ¿O depende acaso del interesado para que CICIG actúe?
Saludos,
La CICIG debe investigar a los que estuvieron relacionados en el video como Luis Mendizabal “el mejor amigo de Rosenberg” que fue el que distribuyo el video durante el funeral del Lic. tambien a Mario David Garcia (dueño del derechista medio El periodico) , ya que estos personajes tienen su conocido historial de conspiradores como lo mencionan algunos y la historia pasada.
Segun parece este Mendizabal influyo sobre Rosenberg para grabar el video, y con que fines? pues parece que con fines economicos (el contrato de emision de DPI, que aparentemente favoreceria a la empresa que representaba Rosenberg y que involucraba tambien a Mendizabal pero que finalmente no se dio el contrato), fines politicos (dos pajaros de un tiro, Mendizabal buscaba desprestigiar al presidente por venganza y ayudar a sus amigos politicos de extrema derecha que andan de rabia por las politicas social democraticas del presidente Colom).