En política hay que desconfiar de lo obvio. Son de apreciar los políticos de raza, pero nunca les viene mal una fiscalizada. Como en el caso de Roberto Alejos, presidente del Congreso, electo por tercera ocasión consecutiva.
Alejos tiene muchos años de hacer política. Fue el constituyente más joven, de un partido de izquierda y regresó al Congreso con la UNE, dentro de la mínima ala socialdemócrata del presidente Colom en su alianza política-empresarial. Con sus maneras educadas, su carisma y su vocación profunda por el diálogo, ha logrado que las cosas caminen con cierta cordialidad entre adversarios políticos.
Creo que es quien más posibilidades tiene de ser el candidato presidencial cuando la UNE decida que Sandra Torres encabezará el listado de diputados. Con su talante conciliador y sus amistades en la élite, probablemente desactivará parte de la polarización del año electoral.
Ahora regresemos a su operación política. Roberto Alejos no es sólo él. Es un tandem con su hermano Gustavo Alejos, quien es secretario privado del Presidente, el principal financista de campaña y gestor de fondos de Colom, su voz en el Congreso, su principal operador. En nuestro sistema político, el secretario privado es el hombre del Presidente. Lo era Alfredo Villa del expresidente Berger y Julio Girón del expresidente Portillo.
Y bueno, el tandem Alejos trabaja con una dinámica de policía bueno-policía malo. En la opinión pública (o publicada) tenemos buena impresión del primero y mala del segundo. Aplaudimos sus logros y obviamos sus picardías, como cuando propuso la ley para exonerar a los transportistas para el Transurbano. O sus transas, como la alianza estratégica con la bancada Líder para reelegirse en el Congreso.
No es un secreto la forma en que Líder negocia sus votos en el pleno. Obras, fondos o leyes populistas que no sirven para nada. Eso o estanca el pleno interminables semanas sin que sus amigos en los medios se animen a criticarlos directamente, y prefieren describir el asunto como “polarización estanca pleno”.
Extrañamente, los Alejos siempre logran acuerdos con Líder. Sea para elegir Junta Directiva o sea para bloquear impuestos a los celulares. Y los tomatazos del público nunca les caen a ellos. Quizás porque uno es el policía bueno o porque el otro actúa –como buen operador político- fuera de los reflectores. La derecha está tan endiablada contra Sandra Torres que no sabe que otros son los que operan.
Si aspiramos a tener una política transparente, democrática, tenemos que poner las cartas sobre la mesa y dejar este estadio transaccional y de apariencias. Desde tiempos inmemoriales somos una sociedad transaccional, clientelar, pero tenemos que cambiar.
En democracia, el portillismo-eferregismo institucionalizó el clientelismo parlamentario, el bergeísmo lo mantuvo por medio del Pacur y la operación política de Méndez Herbruger –por medio de viajes, cajas chicas, asistentes y otras ventajas dentro del marco legal-. Y el presidente Colom prometió que haría política de una manera diferente, socialdemócrata. Tres años más tarde, el ofrecimiento sabe a sinsabor. ¿Aguantará el país otros cuatro años de Congreso de transas sin demandar una depuración?
martinpellecer@gmail.com

Pues el congreso desde que se constituyo la “democracia” en el pais sigue siendo un organo clientelar, sin ideologias definidas, diputados pasandose de un lado a otro, escogiendo el partido con mas chances de ganar en las proximas elecciones, y es conocido que las leyes de seguridad no avanzan porque las mafias o congresistas no tienen voluntad de aprobarlas, estos son como dicen criminales de cuello blanco.
Y sobre la prensa derechista de prensa libre, siglo xxi, el periodico y algunos noticieros nacionales y los guateviciosos no les interesa realmente que se construya una democracia en el pais, y ni siquiera el mismo pais, respondiendo a intereses de las elites , con eso de que la SOSEP cuando la esposa de Berger dirigia dicha institucion resultaron acusaciones sobre exportacion clandestina a traves de dicha institucion por parte de parientes del expresidente y que al parecer los medios ya no contaron este caso en sus agendas ya que aparecio otra cortina de humo que fue PACUR.
El Congreso aguanta, los y las que no aguantamos somos los y las ciudadan@s que tenemos que cargar con los costos de las “transas” y picardías de los mal llamados “padres” de la patria.
Muy bueno tu análisis Martín, tienes mucha razón en todo. Seguramente tendremos unas elecciones muy “especiales”. También interesantes tus comentarios José Guevara. Si se dan cuenta, todo esto nos lleva a reflexionar que nuestro problema es más bien cultural. Nuestra gente cree que lo único bueno de hacer política es enriquecerse, en parte porque el “stablishment” actual se basa en don dinero y por otro lado, no tenemos amor por nuestro país. La gente con dinero en la mano se siente superior a los demás y lo más triste es que, quien menos tiene se siente inferior. Y el amor a la patria lo cambiamos por el amor propio, por eso no solo los diputados, como manifiesta José, se cambian de playera, en todas las instituciones del estado los trabajadores buscan la manera de acercarse al partido que “le toca” ostentar el poder, no importa quien sea. No importa que esté acusado de graves violaciones a Derechos Humanos o de Corrupción, “hay que estar alineados”.
Pues con la elecciones ya a la vuelta de la esquina y ya que no avanzo ninguna ley que haga cambiar la forma de financiarse a los partidos politicos, lo mas seguro es que las proximas personas que queden electas para presidente y diputados van a hacer exactamente lo mismos que ha hecho este gobierno sin importar que sea de derecha, izquierda, catolico, evangelico, agnosticismo, ladino o indigena, ya que se logran posicionar por la cantidad de dinero (bien o mal habido) que puedan “aportar” a la campaña ademas seguimos eligiendo para presidente a personas y no partidos politicos haciendo que el proximo presidente sea la persona en la mayoria de los casos la que quedo en segundo lugar en las pasadas elecciones, si saber si su opcion es la mas adecuada, con lo consiguiente de arrastrar deudas de campañas anteriores.
el punto de Douglas Arango es tambien valido y es parte de la cultura del guatemalteco talvez heredada por españoles, de la mayoria siempre quiere sacar provecho personal del lugar donde se encuentre.
qué está pasando con el ministerio de finanzas? hay mucha habladuría y quisiera una versión más ecuánime y mejor informada. por favor escriba sobre este tema, Martín, porque la salida de Balsells se ha vuelto parte del show político (inevitable, indudablemente), y este blog podría dar un análisis bastante mejor que el de los medios. leo los cuatro periódicos chapines en línea, no me pierdo un artículo (dejando de lado a los payasos y pajeros, aunque a veces también caigo en el morbo, claro), y sigo creyendo que aquí se pública lo más acertado sobre la ‘realidad’ nacional.