La última y nos trasladamos

Cuando uno era adolescente y andaba de novios, había una frase que uno nunca quería escuchar. Más temida que la de “siempre no, gracias”. Era: “necesito tiempo para una pausa”. Era lo peor de dos mundos porque uno se desvelaba pensando en que en cualquier momento le decían adiós y porque uno no podía cerrar el capítulo, pasar el luto y abrirse a nuevos mundos.

Allá por 1999, a mis 16 años, en alguna pausa de noviazgo, fue cuando descubrí elPeriódico. Por primera vez había un medio que me daban ganas de leer a mí como adolescente que empezaba a saber que había un país vibrante afuera del mundo ideal en el que crecí.

En mis intentos por reducir esas pausas de noviazgos y empezar nuevos, me volví poeta. O más bien un querendón que quería escribir. Le entregué entusiasmado mis letras a la sección de cultura de elPeriódico y me respondieron que me recomendaban mucha lectura. Tenían toda la razón.

Pero yo quería escribir. Y entonces me convertí en aprendiz de periodista. Empecé en Prensa Libre un 27 de noviembre de 2000. Después de siete años como periodista y tres como columnista (175 columnas), me dieron las gracias con la excusa de haber fundado un medio online que era una competencia, Plaza Pública. Ese mismo día me invitó Juan Luis Font a elPeriódico y lo agradecí como un salvavidas en alta mar. Y agradecí más a los muchos lectores (al menos así me lo hicieron sentir) que me acompañaron a este espacio, que se llama Wachik’aj y quiere decir “soñalo” en maya k’iché.

Llegué a las páginas de elPeriódico para compartir espacios en la sección de opinión con algunos de los escritores que más admiro. Gustavo Berganza, Dina Fernández, Raúl de la Horra, Andrés Zepeda, Beatriz Colmenares, Ana Carolina Alpírez, José Rubén Zamora (y tantos otros). Era un 9 de marzo de 2011, hace tres años y medio. Hace 175 columnas. Cabal.

Desde este espacio, que he disfrutado como pocos, escribí ideas, me peleé contra molinos de viento, fiscalicé a los poderosos, reconocí a gente que sentía que merecía reconocimientos, escribí errores y pedí disculpas, hice algunos enemigos y muchos más amigos (agradezco tanto todos los comentarios a las columnas), y aporté de la forma en la que siento que puedo aportar a nuestra sociedad: escribiendo.

Hace 55 días fundé mi propio medio online, Nómada, y estoy tan felizmente ocupado, que tuve (con cierta tristeza) que espaciar mis columnas semanales a una cada quince días. Y la semana pasada me dijeron en elPeriódico que están reestructurando esta sección de opinión y no tendrán más columnas quincenales. Entonces que hiciéramos una pausa hasta que pudiera retomar el ritmo semanal.

Pero a mí las pausas me recuerdan a esos momentos de ansiedad de los noviazgos en la adolescencia. Entonces me acordé de Mario Benedetti (que para nosotros los románticos siempre es un refugio) y una frase suya en algún libro que dice que cuando uno se pregunta si ya es hora de irse, es que ya pasó la hora de irse. Es por eso que es mi última columna en elPeriódico.

Gracias a todos los periodistas y columnistas que contra viento y marea logran sacar adelante este valiosísimo medio. Rodolfo Móvil, Lucy Chay, Mirja Valdés, Vernick Gudiel, María del Carmen de Curley, periodistas, columnistas, todos. Sibalaj maltyox.

Escribo medio triste. Porque sé que hay lectores de este espacio, generosísimos conmigo y que hemos viajado juntos estos siete años, que tal vez no me sigan al mundo digital porque no les gusta eso de las computadoras. Por eso algún día, nos prometo, volveré a escribir en papel. Salú por la vida, y por el futuro. (Estaré en www.nomada.gt y en [email protected])

7 Responses to La última y nos trasladamos

  1. Gustavo Calderon says:

    lastima Martin pero trataremos de seguirlo por internet. Saludos

  2. Magdalena Martinez says:

    Ánimo y ahora con más fuerza e inteligencia, sigue escalando
    Dios lo Bendiga y como siempre muchos éxitos…

  3. Fernando Arevalo says:

    Suerte. Siempre es duro despedirse de algo que como decís te ha dado tanto. Pero seguramente los que te seguimos sabremos valorar ese esfuerzo que haces. De cualquier manera te seguiremos en nómada o por acá cuando tengas el chance de escribir!!

  4. German Bala says:

    Lo bueno de esto es que migra al medio digital, a así podrá exponer sus ideas al montón de patojos que les gusta y que viven inmersos en ese mundo.
    Éxitoa.

  5. laura e. asturias says:

    Se cierra una puerta, se abre(n) otra(s). Pero lo importante es haber dejado tu huella, que seguirás dejando desde cualquier espacio, no me cabe duda. Te lo dice una ex — ex columnista de Siglo Veintiuno, Prensa Libre, El Gráfico, La República y lo mejor de todo, laCuerda, primero como coeditora y luego editora.

  6. tuxtor says:

    Se cierra una era. Yo me suscribí al blog porque conoci la columna en el periodico, lo importante es no dejar de difundir las ideas aunque los medios cambien.

    Exitos

  7. Miguel says:

    En hora buena Martin, hice cuentas que cuando te empece a leer estabas todavia en prensa libre y me presentaste a plaza publica, despues de prensa libre me presentaste al periodico y ahora a Nomada, que sin duda sere de tus lectores.
    Gracias por estos tres años en los cuales has demostrado las cosas tal y como son, sin ninguna bandera, sin ningun color, o mas bien solo uno, el azul y blanco.
    Aunque no siempre coincido con tu forma de pensar, que es lo mas minimo, no me pierdo tus columnas.

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